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Tamaño del pene
El pene, ese órgano con propiedades increíbles (puede
aumentar varias veces su tamaño y endurecerse como un potente músculo), tiene
como parte final el glande, en cuyo extremo está el meato urinario, estando
envuelto por el prepucio, una piel que está limitada en su movimiento por el
frenillo. Para lograr entrar en erección dispone del cuerpo esponjoso y los
cuerpos cavernosos, algo así como una escopeta de dos cañones dispuesta a ser
cargada. La munición es bien simple: la sangre que debe llenar las numerosas y
pequeñas cavidades, mientras que el gatillo dependerá del estímulo que
tengamos en esa situación.
En el adulto, el pene promedio, en estado de flacidez, tiene una extensión en
longitud que oscila entre los 4 cm. y los 10 cm. Algo más de 2 cm. de diámetro
y alrededor de 7 cm. de circunferencia. No obstante, el tamaño es variable de
hombre en hombre y de situación en situación. En estado de erección, el pene
promedio mide de 12 a 16 cm. de longitud, con un diámetro de no más de 4 cm. y
alrededor de 10 a 11 cm. de circunferencia. Estando en estado de flaccidez, no
será lo mismo medir el pene en ambientes templados o cálidos, que en ambientes
húmedos y fríos. Los tejidos genitales tienden a encogerse con el frío, y a
dilatarse con el calor.
La obsesiva preocupación por el tamaño lleva a los hombres jóvenes a
consultar a especialistas en endocrinología o urología y abandonar prácticas
deportivas, por el temor a ser vistos y comparados en los vestuarios. Ignoran,
la mayoría de las veces, que en esos ambientes de temperaturas frías, se
provoca una disminución significativa del tamaño. Además, los genitales son
sensibles a la exposición frente a los demás, a la mirada de otros, por eso no
es extraño que en privado todo el mundo tenga un mayor tamaño que en público.
Hay muy poca relación entre el tamaño del pene y la musculatura o el atractivo
físico, así como en la capacidad de proporcionar placer a una compañera. Los
jóvenes, por su inexperiencia, dan más importancia al tamaño de los pechos de
la mujer que a su capacidad de participar en el coito, lo mismo que ellas
consideran que un atractivo chico tiene que ser, por fuerza, un potente semental.
Luego y sobre el tamaño, deberán aprender que no se mide en estado flácido,
sino erecto, y que es más importante mantenerlo así durante 20 minutos, que un
mayor tamaño que se desinfla en apenas dos minutos.
Tampoco se crea esas tonterías que hablan sobre el tamaño de los negros o los
orientales, ni confunda a un hombre muy viril y agresivo con alguien igualmente
potente a nivel genital. Por supuesto, tampoco existe relación entre el tamaño
del pene y el tamaño del cuerpo, o determinadas zonas de él, como son las
manos o los pies.
Otros mitos insostenibles
La creencia de que un pene grande proporciona mayor satisfacción sexual en la
mujer, se encuentra tan extendida como aquella que asocia una mujer de pechos
grandes con su eficacia sexual. Estos mitos que aún perduran son los
responsables de muchas disminuciones en la autoestima de la gente joven,
inhibiciones sociales importantes, y angustias y preocupaciones que se extienden
por años. Pero es difícil convencer a un joven que las mujeres no se fijan en
el tamaño o aspecto de los genitales, cuando ellas mismas miran obsesionadas el
"paquete" de los hombres.
Afortunadamente, y una vez en la cama, ellas valoran mucho más el modo, las
diferentes maneras de acercarse, de ser acariciadas, de ser atendidas, que el
tamaño del pene que las está penetrando. Aunque visualmente un gran tamaño
puede servir para encender los motores (igual que ocurre con un cuerpo de mujer
atractivo), la satisfacción y el orgasmo de una mujer no están relacionados
con el tamaño o forma del pene, porque solo el tercio externo de la vagina
posee una sensibilidad importante.
Aunque toda la sensibilidad femenina no tiene que ver con el clítoris, a
diferencia de lo que creen la mayoría de las personas, nos encontramos no
solamente con un órgano pequeño que asoma su punta en la parte superior de la
entrada de la vagina, sino que se extiende por dentro de los genitales femeninos,
asomándose y aumentando de volumen cuando se encuentra lleno de sangre,
llegando hasta el techo del conducto vaginal durante la cumbre de la excitación.
Esa es la parte principal que roza el pene cuando es introducido y por eso
debemos considerar que la naturaleza es sabia y, como ya se ha dicho,
independientemente del tamaño o grosor del pene, todos terminan rozando esta
parte sensible sobre la vagina, produciendo la excitación sexual y el orgasmo
femenino.
Mas Sobre el Tamaño del Pene
El
pene, ese órgano con propiedades increíbles (puede aumentar varias veces
su tamaño y endurecerse como un potente músculo), tiene como parte final
el glande, en cuyo extremo está el meato urinario, estando envuelto por el
prepucio, una piel que está limitada en su movimiento por el frenillo. Para
lograr entrar en erección dispone del cuerpo esponjoso y los cuerpos
cavernosos, algo así como una escopeta de dos cañones dispuesta a ser
cargada. La munición es bien simple: la sangre que debe llenar las
numerosas y pequeñas cavidades, mientras que el gatillo dependerá de
nuestra compañera y la imaginación que le echemos.
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En
el adulto, el pene promedio, en estado de flaccidez, tiene una extensión en
longitud que oscila entre los 4 cm y los 10 cm. Algo más de 2 cm de diámetro
y alrededor de 7 cm de circunferencia. No obstante, el tamaño es
variable de hombre en hombre y de situación en situación. En estado de
erección, el pene promedio mide de 12 a 16 cm de longitud, con un diámetro
de no más de 4 cm y alrededor de 10 a 11 cm de circunferencia.
Estando en estado de flaccidez, no será lo
mismo medir el pene en ambientes templados o cálidos, que en ambientes húmedos
y fríos. Los tejidos genitales tienden a encogerse con el frío, y a
dilatarse con el calor.
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La
obsesiva preocupación por el tamaño lleva a los hombres jóvenes a
consultar a especialistas en endocrinología o urología y abandonar prácticas
deportivas, por el temor a ser vistos y comparados en los vestuarios.
Ignoran, la mayoría de las veces, que en esos ambientes de temperaturas frías,
se provoca una disminución significativa del tamaño. Además, los
genitales son sensibles a la exposición frente a los demás, a la mirada de
otros, por eso no es extraño que en privado todo el mundo tenga un mayor
tamaño que en público.
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Hay
muy poca relación entre el tamaño del pene y la musculatura o el atractivo
físico, así como en la capacidad de proporcionar placer a una compañera.
Los jóvenes, por su inexperiencia, dan más importancia al tamaño de los
pechos de la mujer que a su capacidad de participar en el coito, lo mismo
que ellas consideran que un atractivo chico tiene que ser, por fuerza, un
potente semental. Luego y sobre el tamaño, deberán aprender que no se mide
en estado flácido, sino erecto, y que es más importante mantenerlo así
durante 20 minutos, que un mayor tamaño que se desinfla en apenas dos
minutos.
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Tampoco
se crea esas tonterías que hablan sobre el tamaño de los negros o los
orientales, ni confunda a un hombre muy viril y agresivo con alguien
igualmente potente a nivel genital. Por supuesto, tampoco existe relación
entre el tamaño del pene y el tamaño del cuerpo, o determinadas zonas de
él, como son las manos o los pies.
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Otros
mitos insostenibles
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La
creencia de que un pene grande proporciona mayor satisfacción sexual en la
mujer, se encuentra tan extendida
como aquella que asocia una mujer de culo o pechos grandes con su eficacia
sexual. Estos mitos que aún perduran son los responsables de muchas
disminuciones en la autoestima de la gente joven, inhibiciones sociales
importantes, y angustias y preocupaciones que se extienden por años. Pero
es difícil convencer a un joven que las mujeres no se fijan en el tamaño o
aspecto de los genitales, cuando ellas mismas miran obsesionadas el
“paquete” de los hombres.
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Afortunadamente,
y una vez en la cama, ellas valoran mucho más el modo, las diferentes
maneras de acercarse, de ser acariciadas, de ser atendidas, que el tamaño
del pene que las está penetrando. Aunque visualmente un gran tamaño puede
servir para encender los motores (igual que ocurre con un cuerpo de mujer
atractivo), la satisfacción y el orgasmo de una mujer no están
relacionados con el tamaño o forma peneana, porque solo el tercio externo
de la vagina posee una sensibilidad importante.
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Aunque toda la sensibilidad femenina no tiene
que ver con el clítoris -a diferencia de lo que creen la mayoría de las
personas- nos encontramos no solamente con un órgano pequeño que asoma su
punta en la parte superior de la entrada de la vagina, sino que se extiende
por dentro de los genitales femeninos, asomándose y aumentando de volumen
cuando se encuentra lleno de sangre, llegando hasta el techo del conducto
vaginal durante la cumbre de la excitación. Esa es la parte principal
que roza el pene cuando es introducido y por eso debemos considerar que la
naturaleza es sabia y, como ya he dicho, independientemente del tamaño o
grosor del pene, todos terminan rozando esta parte sensible sobre la vagina,
produciendo la excitación sexual y el orgasmo femenino.
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Guerra
a los slips
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El
tamaño peneano está determinado por la herencia y son muy escasos los
hombres que presentan detención en el desarrollo peneano por un fallo
hormonal. Una causa poco conocida que limita las dimensiones del pene
en la edad adulta es el uso habitual de slip, prenda que eleva y comprime
los testículos y evita el desarrollo final del pene. Los genitales
masculinos necesitan estar libres, colgar, y estar dotados de cierta
movilidad para desarrollarse y ser fértiles. Por eso es una práctica
altamente perjudicial el uso de pantalones vaqueros estrechos o prendas íntimas
que limiten esta movilidad.
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¿Cuándo
nacen los complejos?
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Los
hombres comienzan a preocuparse por el tamaño de su pene desde la pubertad,
cuando hablar del tamaño de los “cojones” es algo habitual en quien
pretende intimidar al contrario. El volumen de los testículos se emplea
siempre para demostrar la valentía y la fortaleza y aunque las
comparaciones físicas casi nunca se efectúan, el gallo que más cacarea
goza de gran prestigio. El chico crece así pensando que los genitales de
sus compañeros son enormes, pues ellos insisten que lo son, y que los suyos
son un esbozo que nadie debe ver. Cuando llegados a edades más altas ven
alguna película erótica en la cual los actores muestran unos genitales
mayores que los suyos, el complejo queda instaurado definitivamente.
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Y
es que nadie le ha dicho dos cosas: que los actores de esas películas están
allí precisamente por sus medidas son por encima de la media, y que
habitualmente hay truco en las escenas. Es como pretender hacer creer que
todas las mujeres deberían ser como las supermodelos que vemos en las películas
o los anuncios, pues sabemos que el maquillaje, los focos y los postizos
convierten a una chica vulgar en una princesa.
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Posiblemente
yo les recomendaría a estos jóvenes, si es que alguien les permite leer
este libro, que no identifiquen "masculinidad", "fuerza",
"valentía" y "coraje" con el tamaño de los genitales.
La valentía no se demuestra pegando al más débil, sino haciendo frente a
la vida y resolviendo cada uno sus propios problemas. Si un muchacho crece
con estos conceptos erróneos, puede creer que para ser feliz sexualmente o
para hacer feliz a una mujer, tiene que poseer un pene cuanto más grande
mejor, aún cuando sepamos que el “truco” no está allí. Curiosamente,
y aunque parezca mentira, muchas mujeres comparten con los hombres estas
ideas erróneas y suelen hablar de lo atractivos que son los hombres de pene
grande.
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Por
supuesto, la satisfacción orgásmica masculina no se encuentra afectada por
el tamaño peneano, del mismo modo que la impotencia o la eyaculación
precoz son más habituales en los hombres de pene grande que en los
pequeños.
ELLAS
OPINAS...
Diariamente, recibimos preguntas de
hombres preocupados por el tamaño de su pene y es de esperarse, ya que la
cultura latina está fuertemente influenciada por este tema. Sólo basta con
escuchar algunas de las bromas que se hacen diariamente en los centros
educativos o centros de trabajo para notar la fijación que tiene todo hombre
con el tamaño de su pene. Todo indica que el hombre está más preocupado por
el tamaño de su pene, que lo que está una mujer por el tamaño de este.
Todas las consultas que nos llegan sobre este tema
se pueden resumir con esta pregunta: ¿Cuál es el tamaño ideal de un pene
para poder satisfacer a una mujer? La respuesta... no existe un tamaño
normal persé, ni un tamaño que sea mejor para realizar el acto sexual. ¿Por
qué? Porque todo depende de los gustos de la mujer.
Las principales variables para determinar el placer
sexual son psicológicas por naturaleza y relacionadas al carácter y
valores de cada persona. Claro, esto no significa que la parte física no es
importante para las mujeres. Pero, no se asusten. Para entender la
importancia física, tenemos que primero entender un poco sobre anatomía
femenina y qué partes requieren ser estimuladas para lograr el orgasmo.
Los puntos sensibles en una mujer son la vagina
y el clìtoris. La vagina está compuesta
por tejidos musculares capaces de contraerse al ser estimulada. La vagina
es capaz de presionar al pene o a un dedo, de esa manera la vagina
se adapta al tamaño del miembro que se encuentra en ella. La parte
exterior de la vagina contiene el mayor número de
puntos sensibles y es muy sensible al tacto, para muchas mujeres esta zona
es mucho más sensible que la parte interior de la vagina,
que se encuentra cerca al cuello uterino.
El clìtoris, es el punto más sensible en el cuerpo
de una mujer, se encuentra en la parte superior de la vulva, donde los
labios mayores se unen. Aunque pensamos que el clìtoris es sólo del tamaño
de una alverjita, la estructura de este se extiende hasta las paredes
vaginales y puede llegar a medir varios centímetros. Aunque muchos hombres
creen lo contrario, la mayoría de mujeres requieren estimulación directa
al clìtoris para poder lograr un orgasmo.
Teniendo en cuenta estos factores, podemos ver que
cualquier tamaño de pene, sea este chico, mediano, o grande, utilizado
correctamente, puede estimular perfectamente las zonas sensibles de la vagina.
Al aplicar presión en la parte exterior de la vagina,
se estimula las zonas sensibles de la vagina y
conjuntamente el clìtoris.
Como podemos ver, cuando se trata del tamaño ideal
del pene, mucho depende del gusto de la mujer. A algunas mujeres les puede
gustar la penetración con un pene chico o grande, con ritmo lento, rápido,
fuerte, suave o profundo, pero por lo general, lo importante es que los
puntos claves sean estimulados. Y la mejor forma de saber qué le gusta a
una mujer, es preguntándoselo.
Por último, sin dejar de lado la importancia de lo
físico en una relación sexual, no es válido para la pareja, sea esta
homosexual o heterosexual, que toda la energía erótica sea concentrada en
un área tan limitada. No es realmente el pene y la vagina
los que hacen el amor, sino ambos protagonistas. El gozo sexual debe
derivarse de todo el cuerpo y de todos los sentidos, con los mejores
sentimientos y afecto.
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