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El
Punto G
La estimulación del punto G es muy placentera para algunas mujeres, para otras
es
un
punto de placer nuevo e inexplorado. Si no conoces tu punto G, no sientas temor.
Esta zona erógena normalmente necesita de mucha práctica para ser estimulada correctamente,
pero el esfuerzo extra bien vale la pena. Además del Punto G, hay otros puntos
que son muy sensibles dentro de la vagina. Estas zonas están situadas
en distintos puntos en cada mujer. Así que no te limites a solo un punto.
Algunos
juguetes sexuales, como dildos y vibradores, están diseñados específicamente
para estimular el Punto G. Los más comunes son un cilindro con una curva en la
punta. Esta punta curva esta angulada para presionar el punto g al ser insertado
en la vagina.
Puede ser difícil lograr un orgasmo al estimular solo el punto g, especialmente
si te estas iniciando en esto. No te decepciones, pueden pasar semanas y hasta
meses para que te familiarices con esta zona y el gran placer que te puede
generar. Como con el clítoris, debes condicionar a tu punto g para que te
produzca orgasmos.
Mientras enseñas a tu cuerpo a tener orgasmos de esta manera, utiliza otros
estímulos para agregar mas placer. También es importante utilizar una presión
firme, no un suave toque, por que el punto g no esta en la vagina, sino que se
estimula a través de la pared de ésta. Ver ilustración.
Recuerda
que el Punto G esta situado cerca de la uretra, por lo que al estimular este
punto te pueden dar ganas de orinar. No te preocupes, esta sensación es normal,
pero no es orina lo que saldrá de ti.
Descubre los
misteriosos rincones de tu cuerpo.
A diferencia de los hombres, las mujeres podemos tener orgasmos de varias
maneras: vía clitoral, vaginal o a través de la estimulación del llamado “Punto
G”.
Este enigmático y pequeño espacio de la anatomía femenina, se considera el foco
de la máxima excitación en la mujer. Es una masa compuesta por nervios, situada
a dos o tres pulgadas de la entrada de la vagina, y de forma parecida a un
fríjol. Su tamaño es, aproximadamente, el de una moneda mediana, aunque su
localización y dimensión, pueden variar entre una mujer y otra.
Descubrir el Punto G, sin embargo, no es una tarea fácil, por lo que algunas
mujeres llegan a creer que no lo poseen. Aquellas que sí lo han encontrado,
dicen disfrutar mucho la posición de “perrito” durante el acto sexual, ya que le
permite al pene del hombre, un mejor acceso a la pared del frente de la vagina,
donde se encuentre dicho punto. Una presión firme, un ritmo rápido y mucha
fricción, facilitarán el logro del orgasmo del Punto G. Es curioso cómo muchas
mujeres, sienten una sensación parecida al deseo de orinar, cuando se comienza a
estimular el punto, por lo que te recomendamos ir al baño antes de comenzar a
hacer el amor. Es posible, además, que eyacules una pequeña cantidad de un
líquido blanco o transparente, cuando llegues al clímax. Tal vez, a tu pareja y
a ti, les cueste un poco de trabajo encontrar el “mágico Punto G” pero sin
embargo, vale la pena, pues podrán adicionar placer, experiencia y nuevas
sensaciones a la relación sexual. Así que, ¡inténtalo! ¡No pierdas la
oportunidad de experimentar un nuevo tipo de orgasmo!
AUMENTA EL
PLACER
Descubre nuevas formas de placer El goce que produce la contemplación del cuerpo
de la pareja se puede multiplicar infinitamente si se agregan caricias, besos y
abrazos en el momento de la relación sexual. ¡Basta ya de sentirte reprimida! Es
hora de dialogar con tu pareja sobre dónde y cómo te gustaría que te tocara para
que ambos puedan disfrutar a plenitud y sin obstáculos del sexo.
Uno de los métodos para llegar al orgasmo es la estimulación erógena, y los
expertos en sexología han comprobado que las áreas que provocan más excitación
en la mujer son la boca, a través de los besos, ya sean suaves o apasionados;
desde el nacimiento del cabello hasta la frente; las sienes, las cejas, los
párpados y las mejillas. Una bomba atómica son el lóbulo de la oreja, el cuello,
los senos y el área alrededor del ombligo. Y para culminar, el punto máximo
femenino es el clítoris, donde la sensibilidad y el placer se unen.
Para el hombre, las caricias en los genitales son estímulos que provocan una
excitación inmediata. Los hombros, las palmas de la mano, la espalda, el pecho y
los pezones son sus otros puntos débiles en la intimidad. Con estos datos en
cuenta, desde hoy comienza una nueva etapa en tu relación, y pídele a tu pareja
que te ayude a localizar los rincones de sus cuerpos donde se esconde el placer.
Comiencen la exploración erógena con besos en las manos y los dedos en un
ambiente relajado, y extiéndanlos por todo el cuerpo. Mientras más se prolongue
y se esmeren en el juego previo, mejor será el resultado final. Apresurarse y
perder el tiempo quitándose la ropa inmediatamente, restará placer y
beneplácito.
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