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AFRODISÍACOS
Un afrodisíaco es cualquier sustancia que en
teoría aumenta el apetito sexual. Su nombre es
una referencia a Afrodita, la diosa griega del
amor, que surgió de la espuma del mar cuando el
dios Cronos mató y castró a su padre, arrojando
sus genitales al océano.
Algunos afrodisíacos suelen funcionar
estimulando algunos sentidos (vista, tacto,
olfato y oído) y otros se toman en forma de
comida, bebidas, bebidas alcohólicas, "filtros
amorosos", drogas, o preparados medicinales. Ya
en el Kama Sutra, texto amoroso hindú, se
indican muchas maneras para que el hombre
incremente su vigor sexual con alimentos tales
como la leche y la miel, que siempre han sido
reconocidos como fuente de energía.
En la medicina tradicional china se usaban
remedios a base de hierbas, como la raíz de
ginseng para potenciar la longevidad y el vigor
sexual. Los árabes destacaban el valor de los
perfumes, las fragancias y cosméticos para
multiplicar el placer sexual. Para los sajones
plantas con apariencia fálica como zanahorias y
espárragos ganaron reputación.
Hoy en día se pueden considerar afrodisíacas
sustancias tales como el alcohol por su
propiedad desinhibidora. La ciencia moderna sólo
reconoce un pequeño número de sustancias
afrodisíacas, una de ellas es la cantárida
("mosca española"), formada por restos secos y
triturados de abadejo, pero debe tenerse
cuidado, ya que es extremadamente peligroso
utilizarla como excitante para los humanos por
su elevada toxicidad.
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SE PUEDEN CONSIDERAR COMO ALIMENTOS
AFRODISÍACOS
Higos
Alhova
Cardamomo
Trufas
Menta
Romero
Almendras
Coriándano
Chocolate
Ginseng
Aguacate
Caracoles
Nuez moscada
Jenjibre
Ambar gris
Hoang-nan
Clavo
Mejillones
Apio
Kola
Plátanos
Caviar
Sesos (fósforo)
Menta sazonada
Pimientos
Nuoc-mam
Huevos
Ortiga
Romero
Tomillo
Ylang-Ylang
Almizcle
Leche de cabra
Salmón crudo
Champiñones
Azafrán
Sésamo
Pistachos
Regaliz
Cangrejos de río
Piñones
Cebolla
Ostras
Miel |
Ajo: Planta liliácea que echa en la raíz una
cepa compuesta de varios bulbos aovados de
gusto picante. El ajo tiene gran poder
nutritivo y es rico en contenido vitamínico
(B y C), aportando también al organismo
algunas proteínas. Pero su ingredientes
vital es el aceite volátil que produce un
penetrante aroma, amén de las propiedades
antisépticas. Es probable que la etiqueta
tónico afrodisiaco que ostenta el ajo se
derive del hecho de ejercer en el cuerpo un
notable efecto calentador. Se especula
asimismo la posibilidad de que prevenga el
envejecimiento prematuro y otras dolencias
de tipo artrítico u reumático.
Investigaciones actuales han demostrado que
reduce la tensión arterial y el nivel de
grasa en sangre. Tomado a diario
conjuntamente con la ingesta alimenticia
habitual, o en forma de cápsulas, es
excelente ayuda para la vitalidad y salud,
ingredientes indispensables para obtener un
perfecto rendimiento sexual.
Almejas: Molusco lamelibranquio, marino, de
concha con surcos concéntricos y carne
comestible. Hay muchas culturas,como la
norteamericana, qie confían ciegamente en
las propiedades afrodisiacas de las almejas,
hecho éste que es una auténtica realidad.
Fueron precisamente los trabajadores de las
plataformas petrolíferas quienes llevaron
esta moda hasta el Mar del Norte. Las
almejas americanas aparecieron en el Reino
unido alrededor de 1920, cuando las
arrojaban desde los transatlánticos al
puerto al finalizar las travesías. Las
almejas europeas, al igual que las
americanas, se comen crudas.
Angelote: Tiene un exquisito sabor. Su uso
se remonta al medievo. Se cocina igual que
la raya.
Anguila: Pez fisótomo de agua dulce, con
cuerpo alargado y cilíndrico, cubierto con
una sustancia viscosa que lo hace muy
escurridizo, mandíbula inferior saliente y
aleta dorsal muy larga, que continua con la
caudal y esta con la anal. Se puede comer
cocinada o ahumada. Nace en el mar, vive en
los ríos y lagos y vuelve al mar para
desovar y morir.
Anís estrellado: Se trata de una especie
asiática de frutos castaño - grisáceo del
arbusto "illicium verum", se seca en forma
de estrella de ocho puntas y tiene un sabor
parecido al regaliz. Debe usarse en
cantidades moderadas, tanto en bebidas como
en comidas. |
Apio: Planta umbelífera comestible, de flores
pequeñas y blancas. Contiene hormonas masculinas
(feromonas) . Puede tomarse en infusión, en
ensaladas, sopas, guisados, etc.
Arenque: Pez fisótomo marino, parecido a las
sardinas, pero de mayor tamaño. Es un potente
afrodisiaco, según la cultura irlandesa. Además
de excitantes son magníficos reconstituyentes.
Azafrán: Planta iridácea, de hojas lineales,
flores moradas con estigmas rojos y fruto
capsular con muchas semillas. Estigma de esa
planta, que se usa como condimento, para teñir
de amarillo y aromatizar los alimentos. En
medicina se usa como estimulante. Desde los
tiempos inmemoriales fue utilizado como
afrodisiaco por asirios, griegos, fenicios,
árabes, etc. Según dicen estimula el útero y la
circulación sanguínea.
Berberechos: Molusco lamelibranquio, con las
valvas de la concha casi circulares y estriadas,
que se cría en las costas del norte de España y
es comestible. Se come tanto crudo como
cocinado.
Boquerones: Pez fisóstomo marino, de boca muy
prolongada. Comestible. Con el se preparan las
anchoas. En la antigua Grecia se les atribuía un
gran poder afrodisiaco y aún se sigue dándoselo.
Buccino: Caracoles marinos adultos. Lo adecuado
para aprovechar sus propiedades es comerlos
cuando son pequeños. En la edad adulta pierden
sus efectos.
Caballa: Pez acantpterigeo de carne roja y poco
estimada. La caballa ahumada colocada en canapés
es un potente afrodisiaco por su rápido efecto
Canela: Segunda corteza del canelo, de color
rojo amarillento muy agradable y aromática. Se
usa fundamentalmente en postres, sin que ello
prohiba utilizarlo en guisados y sopas. Es
afrodisiaca, antiséptica, astringente y
estimulante.
Cardamomo: Sus semillas son muy apreciadas en la
cocina oriental, con ellas se elabora el curry y
muchos adobos. El Kamasutra ofrece una receta
afrodisiaca: mezclar el cardamomo con jengibre y
canela. Extenderlo sobre cebolla y guisantes.
Carpa: Pez fisóstomo fluvial, de carne muy
apreciada. Cocinado al estilo cantonés, se
convierte en un potente afrodisiaco.
Caviar: Son las huevas del esturión: Tiene un
gran contenido proteínico y es estimulante de
los instintos sexuales.
Clavo: Capullo seco de la flor del clavero. Se
usa como condimento. Es un ingrediente de
algunas pócimas afrodisiacas.
Enebro: Arbol conífero, de madera rojiza, fuerte
y olorosa. Fruto en bayas de color negro
azulado. Según el Kamasutra, la infusión de baya
de enebro es una bebida para el vigor sexual.
Esta contraindicado para mujeres en período de
gestación y para todas aquellas personas que
padezcan insuficiencia hepática.
Espárrago: Planta esmilácea de fruto en baya
roja, cuya raíz produce muchas yemas de tallo
recto y blando y cabezuelas de color verde
morado. Los espárragos blancos se cultivan
tapando los tallos con tierra a medida que
crecen. Aporta aminoácidos, minerales y
principalmente potasio, fósforo y calcio, los
cuales son imprescindibles para mantener un alto
nivel energético.
Gambas: Crustáceo parecido al langostino, aunque
de menor tamaño. Como todo marisco se le
atribuye un alto contenido afrodisiaco. En
alguna culturas se comen vivas, creyendo que así
mantienen sus cualidades potenciadoras del
libido.
Ginseng: Le llaman el "curalotodo". Se le
atribuyen casi todas las cualidades, algunas
contradictorias, como sedante y estimulante. Es
un tónico generalizado y se le atribuye,
también, un alto contenido potenciador sexual.
Jengibre: La raíz joven y pelada, estimula la
circulación, se usa mucha en la cocina china.
Lamprea: Pez cicloóstomo marino o de río, de
cuerpo cilíndrico, liso, viscoso, de color
grisáceo con manchas verdes o pardas, cuya carne
es muy apreciada. Las que son más consideradas
en el aspecto afrodisiaco son las de tamaño
mediano.
Melocotón: Fruto consistente en una drupa
aromática d forma esférica y color amarillento,
piel delgada y pulpa jugosa adherida a un hueso
rugoso. El melocotón esta asociado con el deseo
y los instintos carnales. Los chinos
representaban los genitales femeninos con el
fruto y sus jugos con los efluvios vaginales.
Miel: Sustancia espesa, viscosa y muy dulce que
elaboran las abejas. Al estar predigerida por la
abeja, la miel es rápidamente absorbida por el
flujo sanguíneo. dando sus efectos
inmediatamente.
Ostras: Molusco marino lamelibranquio de valvas
casi circulares y desiguales que vive adherida a
las rocas y constituye el marisco comestible mas
apreciado. La ostra es el no más alla de los
productos afrodisiacos. Se pueden comer
cocinadas, pero sus poderes se notan más si se
comen en crudo.
Pez espada: De gran aprecio al igual que las
aletas de tiburón.
Pimienta sezchuan: En oriente se usa una mezcla
con pimienta, Ginseng y jengibre a partes
iguales.
Pipas de calabaza: Son ricas en proteínas y
aceite, que mantienen la salud de la próstata,
cinc, etc.
Salmón: Como afrodisiaco es más potente que la
carne de vaca y sus efectos más inmediatos.
Tiburón: Tanto su carne como sus aletas gozan de
gran prestigio para tal fin.
Trufas: Las trufas contienen las hormonas
masculinas llamadas feromonas. Por lo cual se le
atribuye efectos afrodisiacos.
Vainilla: Es un afrodisiaco de tono menor.
Vieiras: Otro de los más importantes
afrodisiacos. Le sigue a la ostra.
Vitamina E: Tiene unos efectos casi prodigiosos
por lo que a la vida sexual se refiere y que
además incrementa la producción hormonal.
Vulgarmente se le conoce como la vitamina de la
vitalidad. Son portadores de la vitamina E los
aceites vegetales prensados en frío, las
semillas, los frutos secos, los cereales, los
huevos, la lechuga y el brécol.
TENED EN CUENTA QUE ESTO NO SIRVE PARA NADA SI
NO ENCONTRAMOS EL MOMENTO Y LAS CIRCUNSTANCIAS
PARA COMO ELEMENTO SECUNDARIO, PUEDA DESPERTAR
EL APETITO SEXUAL DE LAS DOS PERSONAS. BASADO
FUNDAMENTALMENTE EN LA REALIDAD Y LAS FANTASIÁS
DE AMBOS.
ORIGEN DE LA PALABRA
La palabra afrodisíaco, viene de Afrodita, la
diosa griega del amor, nacida del mar después
que Cronos castró a su padre y lanzó los
genitales al mar. Existen varias concepciones
sobre el significado de la palabra
"Afrodisíaco". Se puede considerar afrodisiaco a
todo lo que nos fomenta y potencia el instinto
sexual. Hay algunos como el ginseng que desde
hace muchos años viene siendo utilizado por
orientales, así como los huesos de tigre, el
pene de foca ... y un sin fin de productos, de
los cuales no está demostrada del todo su
efectividad sexual.
AFRODISIACOS
Un afrodisiaco es cualquier sustancia que en
teoría aumenta el ardor sexual. También se lo
define como aquella sustancia o actividad que
enciende el deseo amoroso. Algunos tienen su
fundamento científico, pero la mayoría actúa por
impulso de la imaginación. Cada cultura y cada
persona reacciona ante ellos de una manera
determinada y quizás diferente. Desde la
Antigüedad la humanidad ha ensayado diferentes
posibilidades en la búsqueda intensa de nuevos
incentivos. La exuberancia en la comida está en
permanente relación con la satisfacción sexual,
se utilizan expresiones corrientes para denotar
actividades sexuales, como comer, chupar,
morder, etc. Algunos afrodisiacos funcionan por
analogía, como las ostras en forma de vulva o el
espárrago como símbolo fálico. Otros por
asociación, quizás porque traen a la memoria
algo erótico; y también por sugestión, ya que
algunos creen que al comer el órgano sexual de
otro animal, adquirirá su fuerza. Esto ocurre
básicamente porque la mayoría de las sociedades
que son patriarcales le otorgan gran importancia
a la virilidad y a su símbolo por excelencia: el
falo. Los afrodisíacos son el puente que une a
la gula con la lujuria. El comer y el copular
son acciones que dependen más del cerebro que
del sistema digestivo y sexual, ya que en
relación a la alimentación y a la sexualidad, la
Naturaleza exige un mínimo destinado a la
preservación de la persona y de la especie. El
resto son ornamentos inventados por el ser
humano. Los afrodisíacos están asociados
generalmente con los frutos marinos, tal vez por
asociación con Afrodita, símbolo de lo sensual,
erótico y placentero. El ambiente que rodea la
ingestión de comidas juega un papel importante,
si se observa que al lado de ellas existen toda
una serie de estímulos que ayudan a hacerlas
mucho más sugestivas: la media luz, las velas
encendidas, el olor a esencias, los diferentes
perfumes, la disposición corporal, y una
combinación de estímulos que favorecen que la
sensualidad se incremente. Con respecto a este
tema no es necesario agotar la imaginación. Casi
todo está inventado y probado. Simplemente hay
que aumentar la curiosidad y tener alguna
literatura erótica para incorporar variaciones a
aquello que de otro modo, quizás suele
convertirse en rutina. La búsqueda de fortalecer
el miembro masculino y curar la indiferencia de
algunas mujeres a través de las virtudes
estimulantes de los alimentos, es tan antiguo
que se pierde en civilizaciones desaparecidas
hace siglos. Muchas recetas se perdieron pero
otras sobrevivieron en la transmisión de boca a
boca.
EN ORIENTE
Los libros eróticos sirven como bibliografía
para recurrir al momento de romper con la
rutina. Entre los más célebres manuales se
encuentran el Kama Sutra de la India, los libros
chinos de Almohada y los shungas del Japón. El
Kama Sutra, texto amoroso hindú, dispone de
nombres sugerentes para las diferentes posturas
e indica muchas maneras para que el hombre
incremente su vigor sexual, mediante alimentos
como leche y miel, que siempre han sido
reconocidos como fuente de empuje y energía.
Este texto es el más antiguo tratado del arte
del amar o del amor sexual, que antiguas
civilizaciones decidieron escribir y pasarlo de
generación en generación. En él se encuentran
recopilados los atributos que para los hindúes
(creadores del Kama Sutra) fueron, son y serán
tan necesarios como los alimentos y el agua.
Estas técnicas fueron reunidas por el año 500
D.C. gracias al científico-doctrinal Vatsyayana,
quien reunió los 1000 capítulos originales y los
adapto a las costumbres occidentales. Aunque la
lectura por momentos parezca morbosa según la
visión occidental, hay que comprender que dentro
del contexto hindú el sexo era considerado
sagrado y ellos no interpretaban las palabras
como obscenas sino simplemente expresaban las
cosas por su nombre; además sostenían que un
buen entendimiento de las técnicas apuntaba a
una mejor calidad de vida tanto física como
espiritual. Por otro lado, los textos eróticos
Árabes destacan el valor de los perfumes,
fragancias y cosméticos para multiplicar el
placer sexual. El más famoso de ellos es El
jardín Perfumado del escritor del siglo XVI
Shaykh Umar ibn Muhammad al-Nefzawi, traducido
por primera vez por el inglés Sir Richard Burton.
El autor hace particular referencia a los
efectos estimulantes de las especias picantes y
otras sustancias sobre los órganos sexuales.
EN OCCIDENTE
La práctica de la herboristería en Europa se
remonta a la época de los sajones, fue entonces
cuando plantas de apariencia fálica como
zanahorias y espárragos, ganaron reputación de
afrodisiacos. Después la idea del amor romántico
se hizo popular entre los ricos de Europa y el
mundo. Como la gente adinerada contaba con más
tiempo libre para dedicarse a realizar proezas
románticas, el mercado de afrodisiacos aumentó.
Cuando las comunicaciones mejoraron, nuevas
sustancias afrodisiacas se dispersaron por
Occidente. La inicial escasez y valor de los
tomates y las patatas en Europa, luego de
"descubrir" el Nuevo Mundo, contribuyó a la
temprana creencia en sus propiedades
afrodisiacas. Las clases más pobres creían que
la promiscuidad de los ricos se debía más al
consumo de manjares raros y exóticos que a su
elevado nivel de vida y sus mayores
oportunidades para el placer sexual.
HISTORIA
Las primeras referencias históricas respecto al
efecto estimulante de ciertos vegetales sobre el
apetito sexual se remontan a las más antiguas
escrituras que posee la humanidad. Desde el
comienzo de la historia el hombre ha buscado
alimentos mágicos para cocinar para su pareja y
así seducirla. Y es en esa búsqueda que ha
encontrado alimentos, plantas y productos para
conseguir tal fin. Desde entonces ha querido
encontrar la fuente del eterno placer, la
sustancia mágica que le dé el poder, el deseo y
la potencia para prolongar su intimidad sexual.
Todas las culturas y en todas las épocas, el
encontrar el máximo placer ha sido uno de los
objetivos humanos. La prolongación, la diversión
y la innovación permanente ha hecho que el
hombre busque con afán miles de fórmulas, que le
permitan aumentar su deseo. Antiguamente se
suponía que todo alimento novedoso que provenía
de otros rumbos poseía cierta carga erótica,
especialmente con el descubrimiento del "Nuevo
Mundo" y su variedad de cultivos. Pero en la
actualidad se ha perdido el misterio de la
distancia y cada vez son menos las cosa que
excitan o sorprenden, y por lo tanto se exigen
afrodisíacos más rebuscados. En la antigüedad
las observaciones eran primitivas, confundiendo
rituales mágicos con observaciones empíricas.
Por ejemplo, si la raíz de una planta se
asemejaba a los genitales, ésta tendría efecto
afrodisíaco. Era la doctrina de las semejanzas.
A partir del Renacimiento comienza a predominar
el conocimiento científico en la mente humana,
separándose más nítidamente la medicina de la
religión, de la magia y de la brujería.
Investigaciones posteriores apoyadas por la
bioquímica y la farmacología comenzaron a
aclarar y dar valor científico a ciertas
observaciones del conocimiento popular, dando
lugar a la aparición y permanencia, de una
amplia gama de medicamentos, algunos usados
hasta hoy. Sin embargo, desde el punto de vista
científico el tema todavía sigue dando que
hablar. Científicamente, un afrodisíaco debería
ser un medicamento que provocase aumento del
deseo y desempeño sexual, que sea seguro, sin
efectos colaterales, selectivo, es decir
actuando sólo sobre el deseo y el desempeño
sexual, y cuyo efecto esté relacionado con la
dosis empleada. En realidad se discute si el
efecto real de lo que se denomina afrodisiaco es
en algo superior al de un placebo, es decir el
efecto producido si se le da a una persona un
simple comprimido de almidón o cualquier otra
sustancia sin efecto farmacológico alguno,
convenciéndola de que se trata de un medicamento
y dejando actuar a su autosugestión. Mucho se ha
hablado del efecto psicotrópico de muchas
drogas, y en especial, del efecto que sobre la
sensibilidad sexual tienen muchas de ellas. Los
investigadores coinciden en afirmar que en la
mayoría de los casos los efectos se dan más en
los niveles de sensibilización, de recepción,
del estímulo, de la intensificación del deseo;
pero en muy pocos casos en la eficiencia de la
respuesta sexual.
EL CUERPO COMO AFRODISÍACO
Como se sabe, los animales y los insectos emiten
olores naturales que atraen hacia ellos a sus
parejas del sexo opuesto. Los científicos llaman
feromonas a las sustancias que producen tales
olores. Hace pocos meses se descubrió una
feromona humana radicada en la transpiración.
Aparentemente, el centro de esta feromona se
encuentra en las axilas y en la zona anogenital.
Para aquellos que encuentran muy complicado el
trámite de buscar la hierba adecuada, prepararla
e ingerirla, tal vez sea útil saber que el
cuerpo impregna de aromas las prendas íntimas.
Estos aromas sexuales pueden transformarse en
poderosos afrodisíacos. El olor a transpiración,
el aroma de los genitales y determinadas
sustancias que emanan del cuerpo con
características distintas, conforman un universo
de olores que predisponen a la práctica del sexo
igual que si se trataran del mejor afrodisíaco,
la ventaja es que no tienen ningún tipo de
contraindicaciones y que para su uso, todo
depende del tipo de relación que se establezca
en la pareja. Por lo general, los mejores
afrodisíacos resultan ser la buena salud, el
ejercicio y la ausencia de stress. "La mente es
el afrodisiaco más potente." Personalmente
creemos que el verdadero poder está en la mente
y que, por lo tanto, si alguien consume
determinados alimentos con la convicción de que
pueden ayudarlo en su desempeño sexual, los
resultados pueden ser los esperados. El mayor
afrodisíaco sexual somos nosotros mismos, y el
descubrir y estimular lo que sentimos por otras
personas que nos acompañan en las prácticas y
dejarnos llevar por nuestro instinto, es la
mejor manera de encender el deseo sexual. La
imaginación de cada uno puede llevar a conseguir
las metas propuestas mejor que cualquier
alimento. |